lunes, 15 de septiembre de 2008

Tinker Bell

Una de las ventajas de tener hijas en edad infantil, es que podemos acompañarlas al cine y cada tanto disfrutar de grandes pelis para niños. Tinker Bell es uno de estos casos.
A la calidad tradicional de Disney para los clásicos se suma, en este caso, la produccion ejecutiva de John Lasseter, que es alguien que no sabe hacer las cosas mal.
Él es quién lidera dentro del estudio el proyecto denominado Disney Fairies, del cual Tinker Bell es su nave insignia.
Basada en la clásica Peter Pan, esta peli cuenta el origen del hada madrina del niño eterno, con una calidad de imágenes y un guión realmente excepcionales.
Les dejo aquí una nota a Lasseter (lamentablemente sin subtítulos) y unas imágenes de la película para que puedan admirar su calidad.
Le pongo cinco nonos (sobre un total de cinco) y recomiendo a todos los padres que no le hagan perder a sus hijos más pequeños esta historia.



Agrego un comentario: es increíble que la gente de Village cines (Rosario) no controle los avances que pasan previos a películas para menores. En la función de las 15hs. del domingo 14 de Septiembre, los niños que iban a disfrutar de Tinker Bell, vieron los excesos de Max Paine y Hellboy 2: The Golden Army, ambas chorreando sangre por la pantalla.
Chandler en el blog de cines argentinos, se hizo eco de mi queja.Muchas gracias a él por reflejarlo. Leer.

3 comentarios:

Stella dijo...

Mis hijos ya están grandes. Me voy a tener que conseguir una sobrinita que me sirva de excusa!
Gracias, me la vendiste!

Damian dijo...

Primero gracias por la recomendación. Pero no estoy de acuerdo con eso de que haga falta tener hijos para ir a ver películas infantiles. Recién ahora tengo un bodoque de meses que me está manteniendo alejado de las salas (hasta que pueda soportar un largometraje), pero toda la vida he apelado al niño que llevamos dentro para ver cuanto estreno de Disney, Dreamwork, etc aparezca.

moonport dijo...

Tiene toda la razón,Nono.
Y desde ya, descuento que le va a gustar.
Saludos al Bodoque y la Morocha.
Un abrazo.