Hay veces que por más esfuerzo que haga, no puedo llegar a comprender a cierta gente, o tipo de gente, o perfil o "nicho" o segmento o como lo quieran llamar.
Paso a explicar: uno de los mejores sitios sobre cines en la web nacional es
Cines Argentinos, cuyo link figura entre los recomendados de este blog. No por ser amigo de
Chandler (no lo conozco más allá de algún contacto por mail) , si no porque realmente creo que es muy bueno, honesto y está dirigido a todos los que nos apasiona el cine.
Chandler, su creador, lo hizo a pulmón desde el año 1999, como un hobby y en los momentos libres que le dejaba su trabajo. Recién el año pasado se puso full time con el mismo.
Cada tanto se organizan
Avant Premier en las que
Cines Argentinos regala entradas, en general pocas, cincuenta o menos. Hay que registrarse en un formulario que se pone on line a determinada hora. Estamos hablando de cincuenta entradas para una función en un cine de la capital, por lo que la relación entre oferta y demanda es, obviamente, totalmente abrumadora.
El punto que quiero tocar, es que
Chandler tuvo que llegar al extremo de
filmar caseramente su monitor para demostrar que el formulario realmente existía. Y esto debido a la gran cantidad de mails que le llegaron (algunos los publica) reclamándole y hasta tratándolo de
trucho (con otras palabras, por supuesto) por no haber podido alguien participar en la repartija de entradas.
Repetimos: un concurso por una entrada de cine, ¿estamos?. No una camioneta Ranger 4x4 o un viaje a Praga
all inclusive, si no una entrada para ver
Meteoro dos días antes del estreno.
Se que estamos en un país donde hay gente hace cola en el súper para recibir una feta de salamín o queso que promociona una chica en una bandejita, pero, ¿es necesario llegar al extremo de insultar a alguien por no haber podido participar en el sorteo de una entrada de cine?.
Evidentemente, parece que hay gente que concursa y compite para demostrar quién es el más miserable, en todos los sentidos humanos posibles.